Comportamiento humano (V)

En esta entrada trataremos algunos de los fenómenos mas interesantes relacionados con el comportamiento como pueden ser las multitudes agresivas. Una multitud suele ser definida como un conjunto de individuos próximos entre sí que reaccionan ante un evento de forma conjunta, siendo su conducta condicionada por las emociones y desorganización debido a la interrupción de sus pautas habituales de comportamiento.

De esta manera, la multitud se diferencia de un conjunto de individuos que están en un mismo lugar circunstancialmente, como puede ser un centro comercial o un cine, puesto que entre ellos no existe comunicación y, lo más importante, entre ellos no se interrumpe sus conductas habituales.

Este tema ha cautivado desde tiempos inmemoriables a lo largo de la historia y se ha tratado de explicar los mecanismos psicológicos que puedan explicar la conducta de los individuos en las multitudes. La experiencia acerca de las multitudes ha sido negativa, en su visión clásica, fascismo, destructividad, intolerancia…

Gustavo Le Bon formuló a finales del siglo XIX sus tesis sobre la homogeneidad mental de las multitudes donde explica que, a través de un fuerte contagio emocional y sugestión, el sujeto perdería la noción sobre sí mismo y pasaría a formar parte de una unanimidad emocional y conductual propia de la multitud. A esto, se le uniría la sensación de poder, anonimato, pérdida de capacidad crítica, predominio de emocional básicas y extremas… Todo lo cual derivaría en conductas violentas.

Las conductas agresivas o violentas de las masas pueden deberse a la conjunción de diversos factores: una fuerte activación emocional, la sensación de responsabilidad, garantía de cierto anonimato, aprobación de su conducta al ser realizada por muchas más personas…

De todas formas esta visión no es del todo acertada. La homogeneidad de las multitudes es muy discutible puesto que hay diferencias de conductas y actitudes en su seno. Por otro lado, las conductas colectivas no son tan irracionales como pensaba Le Bon:

  1. Tienen un sentido
  2. Tienen una función
  3. Están gobernadas por normas*

Grosso modo, se distinguen varios tipos de multitudes:

  • Agresivas: Se agrupan entorno a un blanco común (linchamientos, motines)
  • Expresivas: Tratan de transmitir un sentimiento de alegría/dolor (carnavales, delirios colectivos)
  • Evasivas: Su objetivo es escapar (son las conductas de pánico)

Las multitudes agresivas son, sin duda, las más estudiadas por su peligrosidad. Los componentes de una turba violenta abandonan su calidad de ciudadanos respetables y actúan de modo primitivo, juzgando y castigando a la víctima sin preocupaciones por la legalidad o sus posibles consecuencias de su conducta.

Ultras rusos

Los linchamientos, motines, turbas, etc, son comunes en situaciones intergrupales de dominio-sumisión, y con ello se trata de escarmentar a otro grupo minoritario haciendo prevalecer su superioridad. En última instancia es una forma de control social con el que mantener a raya a minorías que pueden representar un peligro o, simplemente, son utilizados como cabeza de turco. Un ejemplo clásico es el linchamiento de afrodescendientes, aportada por la Universidad de Yale de la mano de Hovland y Sears, por la caída del precio del algodón en el período comprendido entre 1882 y 1930.

En el momento que la turba está a punto de linchar a su víctima, en el individuo se produce un choque de impulsos. Por un lado, sabe que linchar no está bien (comportamiento normativo) y por otro lado los desinhibidores que potencian el comportamiento opuesto. El requisito imprescindible para que los segundos superen a los primeros es que haya un número de personas suficiente que permita garantizar el anonimato, mediante el reparto de la responsabilidad, y la seguridad de no sufrir represalias judiciales por su actos. En definitiva, en la masa se produce una desindividualización de los miembros que la componen que, sumado a las presiones recibidas por los demás, la intensificación de la estimulación, la aceptabilidad de la conducta, deriva en una descarga hostil hacia la víctima.

 

* No hablamos de normas socialmente establecidas sino de otras que surgen en el momento y son contingentes con la propia situación.