Ultima Thule

Ultima Thule puede ser el cuerpo espacial más viejo que se haya podido observar. Desde hace mucho tiempo el espacio exterior se ha convertido en uno de los principales objetos de estudio para la NASA, lo que ha llevado a esta organización a realizar múltiples experimentos y expediciones que han sido de gran ayuda para lograr una gran cantidad de descubrimientos sumamente importantes para aumentar nuestra comprensión del universo.

A pesar de que la NASA llevaba varias décadas de continua investigación espacial, uno de los hallazgos más importantes de esta organización fue descubierto el 26 de junio de 2014. Se trata del cuerpo más antiguo y alejado observado por la humanidad conocido como Ultima Thule, el cual posee un diámetro aproximado de 35 kilómetros.

Cabe destacar que Ultima Thule fue descubierto por la misión no tripulada conocida como New Horizons, la cual fue fabricada por la NASA durante el año 2006 para estudiar Plutón y los demás cuerpos situados en sus áreas más cercanas, aunque la sonda espacial estaba a una distancia considerable del objeto, esta pudo captar una de sus características más llamativas: su forma.

A diferencia de la mayoría de cuerpos espaciales o celestes, Ultima Thule está formado por dos lóbulos conectados entre sí, lo que le da una apariencia muy similar a un muñeco de nieve, gracias a otros estudios la NASA también se pudo determinar que este objeto posee una edad estimada de 4500 millones de años.

Otro aspecto llamativo son sus singulares tonalidades, las cuales pueden apreciarse en la única foto a color de este objeto obtenida por la sonda New Horizons, donde claramente se ve que Ultima Thule posee un color rojizo y oscuro, lo que ha llevado a los expertos a generar múltiples teorías acerca de los materiales que forman dicho objeto.

Ultima Thule

Es importante mencionar que Ultima Thule debe su nombre tan singular a sus dos lóbulos, ya que los especialistas a cargo de la sonda New Horizons bautizaron a la sección más grande como Ultima la cual es tres veces más grandes que la sección más pequeña llamada Thule.

Gracias a la antigüedad de Ultima Thule y su forma jamás antes vista, los expertos han llegado a la conclusión que este cuerpo espacial es fundamental para comprender el proceso de formación planetaria, ya que se trata de dos objetos diferentes que empezaron a acercarse hasta que se cohesionaron hace miles de millones de años.

Al mismo tiempo la misión no tripulada también pudo determinar el movimiento de rotación de Ultima Thule, el cual es increíblemente rápido, ya que este cuerpo gira sobre su propio eje en aproximadamente 15 minutos, tanto dicho movimiento, como la forma y la antigüedad de este cuerpo espacial coinciden con la teoría de formación de cuerpos primitivos del sistema solar.

Lamentablemente en las imágenes realizadas por la NASA no se logran apreciar algunas características sumamente importantes de este cuerpo espacial, como es el caso de su relieve, ya que la misión no tripulada se encontraba a mucha distancia del objeto, y este además es muy oscuro.