La hipótesis de Sapir-Whorf

La hipótesis de Sapir-Whorf establece una relación entre el lenguaje y la manera que una persona entiende el mundo. Benjamin Lee Whorf  fue un lingüista estadounidense, estudiante de la universidad de Yale y alumno de Edward Sapir, de quien adoptó dicha hipótesis y perfeccionó.

El sentido común nos invita a deducir que el pensamiento no depende de la gramática, sino de la lógica y de la raźon, que se supone son las mismas para todos los observadores en el universo. Por tanto, las lenguas serían diferentes métodos para expresar un mismo pensamiento racional, diferenciándose en elementos menores.

Whorf explica los fundamentos de su hipótesis:

El sistema lingüístico de fondo de experiencia (en otras palabras, la gramática) de cada lengua no es simplemente un instrumento que reproduce las ideas, sino que es en sí mismo el verdadero formador de las ideas, el programa y guía de la actividad mental del individuo. La formulación de las ideas no es un proceso independiente, estrictamente racional en el antiguo sentido, sino que forma parte de una gramática particular y difiere entre las diferentes gramáticas.

Y prosigue con:

Dividimos la naturaleza, la organizamos en conceptos, y adscribimos significados porque hemos llegado a un acuerdo que se mantiene a través de la comunidad que habla nuestra misma lengua y que está codificado en los
modelos de nuestro lenguaje. Este acuerdo es implícito pero sus términos son obligatorios.

Frase célebre de Whorf

Por lo tanto, según Whorf, ningún individuo es libre de describir la naturaleza con imparcialidad, sino que esta limitado por su interpretación de la misma.

En nuestras lenguas modernas existe una unanimidad de modelo superior: el fondo de experiencia del latín y del griego.
Cuando se contrastan con nuestra lengua las lenguas semíticas, china, tibetana y africanas, se evidencia la divergencia en el análisis del mundo. Cuando observamos las lenguas nativas de América se patentiza el hecho de que las lenguas diseccionan la naturaleza de muchas formas diferentes. Se pone de relieve la relatividad de todos los sistemas conceptuales y su dependencia del lenguaje.

Por otro lado, Whorf defiende que los Hopi no utilizan tiempos verbales. Poseen «aseveraciones» que permiten, junto a ciertos aspectos y formas de su lengua, tener una mayor precisión del habla. Y, en conclusión, entenderían la realidad de una forma diferente por todo lo expuesto anteriormente.