Espuma metálica

La espuma metálica es un nuevo tipo de material que combina algunas propiedades de los metales, especialmente del aluminio, con la ventaja estructural que ofrece la espuma; por lo que ofrece una estructura muy liviana y excelentes propiedades, químicas, físicas y mecánicas que le permiten ser utilizada con mucho éxito en una variada gama de aplicaciones industriales.

La espuma de aluminio, como también se le conoce, a pesar de ser sumamente liviana, gracias a su estructura interna que contienen una gran cantidad de poros, ofrece las características de un material homogéneo, que además tiene una gran eficacia para para la absorción de ruido, de la energía de impacto y de vibraciones, además brinda un alto nivel de protección electromagnética.

Otras de sus características es que permanece estable a las temperaturas y no es inflamable, lo que permite que la espuma metálica pueda ser utilizada en el enfriamiento de equipos electrónicos, así como en los intercambiadores de calor de los motores; cabe destacar que es reciclable y no genera ningún tipo de contaminación ambiental.

Estas características han permitido que la espuma metálica sea utilizada ampliamente en una variada gama de aplicaciones en la industria, en sectores tan importantes como el automotriz, la construcción, el sector naval y en la industria aeroespacial.

¿Cómo se produce la espuma metálica?

Aunque en la actualidad existen diversos métodos para la producción de espuma metálica, el más empleado es el método de inyección directa de gas; el cual consiste en agregar partículas de carburo de silicio a una base de aluminio fundido, lo que permite aumentar sustancialmente su viscosidad.

Luego se inyecta el gas, que genera burbujas muy finas, esta mezcla de gas y metal flota en el metal fundido (líquido), el cual debe ser drenado para que la espuma se solidifique, lo cual se conoce como proceso de solidificación.

La espuma metálica se forma debido a que las burbujas de gas se dispersan en el líquido, generando una estructura molecular singular ya que entre el 75 y el 95% del volumen del material resultante es un espacio relleno de gas o vacío; que mantiene su estructura sólida pero que es sumamente liviano.

La espuma metálica es muy parecida a nuestros huesos

Aplicaciones industriales de la espuma metálica

Las aplicaciones industriales de la espuma metálica han ido incrementándose en los últimos años, si bien aún no se usa a gran escala, es un tipo de material que cada vez cobra más importancia en diversos sectores industriales gracias a alta funcionalidad y las grandes ventajas que ofrece. Entre sus aplicaciones tenemos:

  • Fabricación de estructuras livianas: la espuma metálica ofrece una excelente relación resistencia – peso por lo que se emplea actualmente en la fabricación de diversas estructuras livianas.
  • Sistemas de amortiguación mecánica: la espuma metálica posee una capacidad de amortiguación 10 veces superior al de las láminas o piezas metálicas, por lo que actualmente se le utiliza para fabricar sistemas de amortiguación.
  • Sistemas de protección acústica: por su estructura interna la espuma metálica posee un mayor espacio entre sus moléculas, esto le brinda una mayor capacidad de tolerancia a las frecuencias vibratorias, además posee una excelente capacidad de flexión; por lo que se les emplea para crear sistemas de protección acústica, ya que tienen una excelente capacidad para disipar los sonidos.
  • Fabricación de láminas de madera artificial: La espuma metálica posee varias características similares a las de la madera, como la densidad y la resistencia, por lo actualmente se les emplea en la fabricación de láminas de madera artificial.
  • Sistemas de control de calor: por su estructura, la espuma metálica tiene la capacidad de conducir eficientemente el calor, pero los espacios vacíos que ocupan la mayor parte de su estructura permiten un mayor flujo de aire o de otro tipo de enfriador, lo que permite un enfriamiento más rápido y eficaz, por lo que hoy se emplean en sistemas de enfriamiento.